lunes, 15 de septiembre de 2008

Fwd: ATENCIÓN BOLIVIA. PARA EL BLOG


Unasur asumirá firme posición respecto de violencia desatada por paramilitares


Presidentes de la Unasur se reunirán en Chile este lunes (archivo).

    La Paz, 14 sep (ABI).- Presidentes y cancilleres de los 12 países que conforman la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se reunirán este lunes en Santiago de Chile para condenar la masacre perpetrada por paramilitares en Pando y exhortarán al Gobierno y a los prefectos opositores a establecer urgentemente el dialogo.

    Ese encuentro convocado por la presidenta pro témpore de ese organismo sub continental, la chilena Michelle Bachelet, representará un respaldo contundente a la democracia boliviana, al imperio de la ley sobre las acciones vandálicas y a la integridad del territorio boliviano.

    En horas precedentes, la Unasur, mediante un comunicado público, lamentó "la prolongación de las acciones de grupos civiles que conducen a pérdidas de vidas humanas, a personas heridas, a destrucción de bienes públicos y privados, al debilitamiento institucional y riesgo para la democracia y que podrían amenazar su unidad e integridad territorial".

    Esta preocupación será el eje que centrará la atención de los presidentes de los países de la Unasur, integrada por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guayana, Perú, Paraguay, Surinam, Uruguay y Venezuela.

    Entre los presidentes de la región, el peruano Alan García expresó su total respaldo "al Gobierno constitucional del presidente Evo Morales, cuya legitimidad ha sido ratificada en el reciente referéndum".

    También rechazó "los hechos de violencia generados por grupos que buscan socavar el sistema democrático y que constituyen una amenaza a la unidad nacional boliviana".

    En tanto que el presidente brasileño Luiz Lula Da Silva confirmó, a través de sus asesores del Palacio de Planalto, confirmó su asistencia a la cumbre de la Unasur, según consignó la agencia Prensa Latina.

    Los asesores de Lula indicaron que a pesar de cumplir desde el fin de semana una extensa agenda de trabajo en Río de Janeiro, el Presidente se mantiene acompañando atentamente la situación en la vecina Bolivia.

    La presidenta Cristina Fernández de Kirchner también confirmó su participación en la reunión de la Unasur, para analizar la situación de crisis en Bolivia y brindar apoyo institucional al presidente Evo Morales. 

    Los jefes de Estado acordaron que este lunes, a las 15.00, mantendrán una cumbre de urgencia en Santiago de Chile.

    Funcionarios del gobierno argentino informaron a la agencia Télam que Fernández de Kirchner mantuvo el viernes último una ronda intensa de llamados, con varios de sus colegas suramericanos.

    Cristina habló varias veces con su par chilena, Michelle Bachelet, y con Morales, en un cruce de llamados y consultas políticas de alto nivel que incluyó al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y al venezolano Hugo Chávez.

    Unasur tiene una continuidad de pronunciamientos a favor de la institucionalidad democrática de Bolivia.

    Mientras tanto, el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, también confirmó su viaje a Chile para participar en la reunión de emergencia de la Unasur.

    En ese panorama, Efe reportó que los prefectos opositores solicitaron hoy asistir a la cumbre extraordinaria de la Unasur.

    El prefecto de Tarija, Mario Cossío, a quien esa agencia identifica como "gobernador",  envió una carta a la anfitriona de la cumbre la presidenta de Chile Michelle Bachelet.

    El pedido es que se les permita asistir como "bloque" a la cita, explicó a los periodistas en la ciudad de Santa Cruz, según Efe.
ABI//

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Masacre campesina bordea 30 muertos y deja a Fernández al margen de la ley


     La Paz, 14 sep (ABI).- La masacre campesina más cruenta de la historia democrática ejecutada por sicarios promovidos por la Prefectura de Pando, cobró ya una treintena de muertos y decenas de heridos producto de la emboscada en la localidad de Tres Barracas del municipio del Porvenir, saldo luctuoso que dejó al prefecto Leopoldo Fernández al margen de la ley, aseguró la noche del sábado el Gobierno.

    "La magnitud de la masacre ocurrida en Porvenir supera lo que es la masacre de octubre de 2003 en El Alto, donde hubo 60 muertos y en Porvenir se está acercando a una treintena. Si se hace una comparación con la población de El Alto y la de Pando, se van a dar cuenta que estamos ante la masacre más cruenta ocurrida en tiempo de democracia", afirmó el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, en Palacio Quemado.

    La autoridad gubernamental aclaró que un prefecto como Leopoldo Fernández que llevó adelante una masacre campesina y que desacata una disposición constitucional como es el estado de sitio, se está quedando al margen de la ley.

   La autoridad de Gobierno teme que el número de muertos día que pasa se vaya aumentando, por lo que exigió al Congreso nacional iniciar la investigación del genocidio más cruento de los últimos tiempos ocurridos en Bolivia.

    Por su parte desde Cobija el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, advirtió que Fernández pagará por el genocidio masivo tarde o temprano.

    En este conflicto cayó un militar, el marinero Ramiro Tañini Alvarado (17), quien resguardaba el Aeropuerto de Cobija, "Aníbal Arab" y fue victimado por el impacto de una bala de un arma calibre 22, reveló este sábado el informe forense realizado en el Hospital de la Corporación de Seguro Social Militar (Cossmil).

    También se reportó el deceso de dos funcionarios de la Prefectura entre los muertos. El 95 por ciento de las víctimas son campesinos los que fueron ejecutados por los sicarios contratados por la Prefectura, según el relato de varios testigos en diferentes medios de comunicación.

    A su turno el secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Isaac Ávalos, denunció en Cochabamba la desaparición de más de 50 campesinos afiliados al sector, tras la masacre ejecutada por paramilitares y sicarios de la Prefectura de Pando.

    "Han muerto ocho miembros de nuestra organización de Pando, 26 heridos de bala y 51 desaparecidos hasta este momento, sólo los que son afiliados a nuestra organización, sin contar el resto", afirmó Ávalos en su discurso durante la entrega de ambulancias y compresoras mineras en Cochabamba por parte del presidente Evo Morales Ayma.

LA MASACRE

    Un puente ubicado a siete kilómetros del Porvenir por donde un millar de campesinos que marchaban hacia Cobija en protesta de la violencia impulsada por el prefecto Leopoldo Fernández, fue el escenario de la masacre que paramilitares entrenados y financiados por el "cacique" pandino, Leopoldo Fernández, desataron el jueves 11 contra gente indefensa.

    Los hechos desmintieron al prefecto Fernández, quien había asegurado que se trató de un enfrentamiento armado "iniciado" por el Gobierno.

     Roberto Tito, uno de los trabajadores rurales que estuvo en ese puente cuando comenzó la balacera contra gente indefensa, testimonió que ellos marchaban desarmados, pero de pronto escucharon los disparos y algunas personas comenzaron a caer heridas de muerte.

    Francotiradores ubicados en las copas de los árboles dispararon sobre la multitud sin importar que marcharan niños y mujeres confundidos entre campesinos, cuya única arma eran palos y machetes.

    "Estábamos desarmados, no como dicen ellos. Nos detuvieron a unos siete kilómetros antes de Porvenir y luego nos atacaron cuando avanzamos a la altura del puente nos emboscaron y comenzaron a disparar con ametralladoras automáticas", relató Tito, compungido por la muerte de al menos 10 de sus compañeros, ya que hasta este viernes se reportó un número indeterminado de desaparecidos.

    "Los compañeros tuvieron que escapar a todo lado. No perdonaban ni a niños ni mujeres. Esta fue una masacre a los campesinos, esto es algo que no debemos permitir", señaló el trabajador rural.

     El testimonio de Tito es respaldado por la versión del senador Abraham Cuellar, quien asegura que a la altura del Puente de Cachuelita había un boquete de 10 metros de ancho y de profundidad para que no pase los camiones y no pase la gente. Es en estas circunstancias que comenzó la balacera.

     "La gente estaba caminando a pie, ha sido una emboscada preparada por la Prefectura, planificada con armamento bélico y el resultado lamentable son muchos muertos del lado campesino y la mayoría son de las alcaldías de esa región que no pertenecen al MAS sino que son organizaciones que apoyan al Gobierno", dijo Cuellar.

PARAMILITARES DE LEOPOLDO

     Ya en septiembre de 2006, la entonces ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, denunció que el prefecto Leopoldo Fernández entrenaba en Cobija al menos a un centenar de paramilitares, bajo la fachada de conformar una fuerza "para seguridad ciudadana".

     Aunque Fernández negó veracidad a esa denuncia, de la que Muñoz tenía fotografías y grabaciones de video probatorias, el jefe de Seguridad Ciudadana de la Prefectura de Pando, Alberto Murakami, admitió el entrenamiento de civiles.

    Murakami alegó entonces que se trataba de un centenar de "vecinos" adiestrados para cumplir labores de vigilancia, ante el auge de la "delincuencia" y el "déficit de policías".

    Muñoz hizo la denuncia como prueba de que los prefectos opositores no actuaban legalmente como aseguraban. El tiempo y la masacre de gente indefensa, lamentablemente dio la razón a esa ex Dignataria de Estado.

    Porque dos años después, esos integrantes de "seguridad ciudadana" cumplieron a cabalidad su papel para el que fueron entrenados: dispararon a mansalva contra gente indefensa. No sólo eso, los paramilitares, muchos de ellos brasileños, se encargaron de secuestrar a quienes no pudieron escapar de las balas asesinas.

VICTIMAS ESCAPARON AL MONTE

   En medio de la masacre los campesinos sólo tuvieron una alternativa para salvar sus vidas y se internaron en el monte, mientras los paramilitares descargaban sus armas sobre la multitud.

    "Son gente de la Prefectura y del Servicio Departamental de Caminos que están bien armados con ametralladoras y francotiradores porque de las copas de los árboles nos disparaban a mansalva", relató Tito.

    La denuncia del dirigente campesino fue corroborada por el senador Abraham Cuellar, quien aseguró que este viernes, a 24 horas de esa masacre, la persecución paramilitar a campesinos pandinos continuaba.

    "Sabemos que hay una persecución implacable en Filadelfia y Cachuelita, que son provincias aledañas a Cobija, siguen los asesinatos, siguen matando gente, gente desarmada", aseguró el legislador.

    Acusó a sicarios contratados por las autoridades pandinas y que andan armados incluso de ametralladoras, lo que obligó a que al menos un centenar de personas hayan cruzado la frontera con Brasil para buscar refugio.

    En ese contexto, la movilización de gente de la Prefectura, Sedcam, sicarios y paramilitares contratados por el prefecto Fernández, supuestamente en reclamo de la reposición del 30 por ciento de los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos, fue la fachada para consumar una dura represión.
Rq         ABI